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Enetemec

Crónica de una Guerra (Z)

 

                                                                     

 

Aunque suelo denominarme amante de la serie z y lo pulp mi acercamiento al género, sobre todo en lo referente a filmes, no tiene verdaderamente la amplitud que quisiera. Bien sabéis de mi melomanía, y siempre suelo caer más en la experiencia sonora que en la audiovisual y/o gráfica. Es algo que llevo queriendo arreglar desde hace tiempo pero al final no me pongo nunca; espero que Cris y yo organicemos pronto esos maratones de películas de los que tantas veces hemos hablado.

 

Curiosamente hoy voy a divagar acerca de una inmersión en el pajerismo zetoso a través del medio escrito, soporte del que todavía conozco menos en cuanto a su afiliación con lo underground. Toda la vida he tenido a mi alcance, por aquello de la afición a la lectura inculcada casi desde la cuna derivada entre otras cosas en visitas medianamente asiduas a librerias, una cantidad ingente de bolsilibros y publicaciones de lo más chungo y freak, pero jamás me animé a coger uno. En primer lugar porque el acceso a un dinero que realmente pueda llamarse mío, lo que implica gastármelo en lo que buenamente me sale de las gónadas es algo relativamente nuevo. En segundo lugar, los monstruos y demás criaturas que son parte importante del estilo siempre me han dado auténtico pavor, y no es hasta nuevamente hace realmente poco tiempo que disfruto con los seres que pueblan las distintas manifestaciones de lo bizarro. En tercer lugar y creo que el de más peso en la ecuación en mi familia todo esto nunca ha sido visto con buenos ojos (sobre todo por parte de mis padres, mis hermanos eran relativamente indiferentes a ello), que se reflejó no solo en que por ejemplo no me dejasen si quiera fantasear con la idea de jugar al rol sino que supuso que mi conocimiento sobre lo concerniente a pajerez se ciñera a las ideas relativas al tema instauradas en el inconsciente colectivo.

 

Quizá es por todo eso que con los años y gracias al acceso a fuentes de información distintas a mis progenitores, hermanos y compañeros más próximos (conocer a peña que gustase de lo alternativo no llegaría hasta bastante más tarde) la atracción por la paja fuera aún más fuerte que para los que tuvieron la enorme suerte de ser educados con o en ella, suscitando en mí el material pajero un interés que ya en su momento era una especie de curiosidad y que devino cuando por fin pude acercarme a él como quise en un cariño muy grande. Es por ello que a lo mejor las próximas palabras os parecen, sobre todo y seguro estoy de ello que como conocedores algo más profundamente del material de este tipo, un pelín exageradas o demasiado benévolas, y del mismo modo en la ignorancia que os he comentado he pasado por alto algún detalle que os parezca reseñable, pero como os he contado mi opinión es producto sin duda tanto del desconocimiento como de la fascinación por la temática.

 

Guerra Mundial Z nos habla, a través de entrevistas con algunos de los implicados en los acontecimientos de la historia, de cómo comenzó, se desarrolló y se proclamó el final de la plaga y el enfrentamiento con los zombies. Desde los primeros infectados en África, hasta la propagación de la enfermedad a escala mundial, los primeros intentos de plantar cara a los engendros y la movilización de todos los países para derrotar a los no-muertos. El vehículo de la narración mediante entrevistas es creo que interesante y aporta en cierto modo un mayor realismo al libro; precisamente bajo mi punto de vista ese realismo es con el que Max Brooks, hijo a la sazón del señor Mel Brooks, ha intentado impregnar toda su obra, consiguiendo en numerosas ocasiones hacer olvidar que habla de zombies.

 

Esa sensación puede ser creo yo un arma de doble filo: a ciertos lectores puede parecerle que el amigo Brooks se ha pasado en su pretensión de realidad, sobre todo en SPOILER la parte del libro en la que un militar cuenta la estrategia que llevaron a cabo para terminar con los como ellos los llamaban zetas, fragmento que más parece un manual de supervivencia real ante un ataque de infectados que ficción SPOILER; sin embargo para otros entre los que me incluyo, y en mi caso particular he tenido en cuenta también que el autor es el mismo de The Zombie Survival Guide, que todavía no he disfrutado pero que se toma el asunto tan en serio que parece, precisamente, real, ese querer contar algo tan puramente pulp y zeta de una manera tan pretendidamente verdadera supone un punto a favor a la hora de digerir la novela.

 

Para mí ha sido fácil creerme lo que Brooks cuenta, porque lo cuenta tan bien y con tales visos de ser auténtico que ciertamente lo parece. Esta obra tiene según mi criterio y sin ánimo de comparar ese toque que hace que las más inmortales cintas de terror clásico (poned aquí la que os parezcan más oportunas) y las historias pulp más interesantes hayan conseguido en los últimos años atraer la atención de la gente: el toque que nos permite pensar en algún momento que eso que estamos viendo/leyendo/escuchando puede pasarnos también a nosotros. Sin embargo, es probable que a estas alturas la proporción de personas que lo pase mal leyendo Guerra Mundial Z sea muy baja en comparación con quiénes podían haberlo hecho hace un tiempo, además de porque somos más viejos porque más que para dar miedo, que no quiero decir que no lo de y sobre todo gracias a eso que menciono de que consigue hacer pensar coño, esa mierda es tan real que esta noche voy a taparme hasta las orejas en la cama, este libro parece más bien destinado a los ya iniciados en el género.

 

Entre otras cosas, amén de que salga gente muerta que anda por ahí comiéndose a gente viva y eso no es del gusto de todos, detalles como que SPOILER se mencione que a los zombies hay que reventarles el cerebro o cortarles la cabeza y no se le dé a priori una trascendencia mayor que esa SPOILER significan que hay cosas que se dan por hecho, que no necesitan ser explicadas y que a nadie les hará llevarse las manos a la cabeza porque ya se tienen en cuenta a la hora de enfrentarse a la novela. El cariño al género que al menos yo encuentro que destila la narración es otro factor a tener en cuenta cuando se evalúa Guerra Mundial Z como un producto para un consumidor definido. El que se haya convertido en un best-seller y sea posible encontrarlo en todas las estanterías es presumiblemente gracias a  la paradójica popularización de lo pop que de un tiempo a esta parte se está produciendo a una escala más o menos importante, así como al boca a boca a través de la Red y a su estilo directo y sencillo (por otra parte creo yo ingredientes estos dos últimos fácilmente identificables en numerosas muestras del género), pero creo que no hay que engañarse: prosa popular o no el tema no es para todos (lo que no implica que en primera instancia no sea universal, en el fondo), no por clasismo sino por simple costumbre de un grupo determinado a la fagotización de según qué producto.

 

Lo más acojonante a varios niveles de Guerra Mundial Z y máximo responsable de esa sensación de canguelo que he comentado anteriormente es que por un momento la humanidad entera se va al carajo por su gilipollez. Es un mensaje que no es nuevo, que incluso alguna que otra vez a lo largo del libro casi se deja caer directamente a la cara y que seguramente no remueva el corazón de casi nadie hoy en día pero que te encoge las entrañas si te paras a pensarlo. El que Brooks haya sido capaz de concebir las consecuencias y secuelas que un acontecimiento de tal calibre producen en el ser humano y plasmarlas en el libro con la ya mencionada autenticidad no ayudan desde luego a quedarse más tranquilo, y hay situaciones que acrecientan esa sensación desagradable de saber que millones de zombies no es una cosa de risa. Yo desde luego era capaz de imaginarme el caos, y desde luego le digo touché al autor.

 

Y es precisamente ese caos y sobre todo la forma en que está plasmado lo que me parece que hace funcionar la novela. Porque es un cataclismo que violenta y provoca reacciones de la forma en que las buenas creaciones de su mismo palo han hecho siempre: divirtiendo. Brooks sabe lo que sus lectores potenciales buscan, porque estoy seguro de que él también es un pajero como todos nosotros, y desde luego se lo da. Es por ello que además de con todas las virtudes anteriores, que desde luego no son algo baladí, Guerra Mundial Z cuenta con la dosis de sangre, humor negro, referencias (sub)culturales y elementos varios que a cualquier hijo de vecino más afín a Mondo Brutto que al Hola le gusta encontrarse. Delicia para el bizarro, que al final casi que es lo que cuenta.

 

 

 

 

 

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8 comentarios

NtmeC -

Milgrom: ¡muy buenas gente! Esperamos que lo hayáis pasado buenérrimamente en tierras extranjeras. Aquí lo hemos pasado lo mejor que hemos podido.

Sobre el libro pues poco más que decir de lo ya citado: creo que una lectura estupenda, sobre todo para simpatizantes del pajerismo zetoso.

Milgrom -

Buenas Ntmec, ya hemos vuelto de les vacances. Al lío again.

Éste libro lo tengo en la lista de pendientes, pero seguro que hasta fin de año no lo leo, que tengo una cola de lectura más larga que el pene del Lequio.

Un abrazo tío!!

NtmeC -

Kiüs: confío en que si das con un hueco en tu agenda de lectura te lanzes a por este libro, porque creo que te puede gustar.

Lo de "El Joven Lovecraft" le di un vistazo un día y la verdad es que tiene su punto; de un tiempo a esta parte las editoriales se están fijando en el mundo blogueril para fichar a gente, ahí está también el "Apocalipsis Z", un libro cuyo autor empezó a escribirlo en su bitácora y lo trasladó finalmente al papel, con buenas críticas y gran aceptación de público. No, si al final se anima uno y le quitan hasta de trabajar.

Kiüs -

Buenas recomendaciones, por lo que veo. La verdad, se me apetece leer todo esto, pero la cola de lectura que tengo es larga :P

Siguiendo con las recomendaciones, y dejando un poco de lado el terror, os recomiendo un cómic basado en la infancia de Lovecraft en clave de humor; una especie de explicación cachondera de por qué escribió esas aterrantes historias. Esta es su web: http://eljovenlovecraft.blogspot.com/

Empezó siendo un webcómic, pero el año pasado dio el salto al papel en un tomo(del cual soy poseedor ;) ); actualmente, en su blog publican las tiras del que será el segundo tomo.

A disfrutar! :P

NtmeC -

Vengador: Pues muchas gracias por las recomendaciones; ciertamente me resulta interesante conocer la obra de un autor tan influyente en gran número de asuntos que me molan pero no sabía por dónde empezar, pero me has resuelto un pelín la papeleta. Ya te contaré.

El Vengador Zómbico -

Efectivamente, APOCALIPSIS Z es ese libro que citas.

Por lo demás, te recomiendo enfáticamente que leas al maestro Lovecraft. Mis tendencias obsesivo-compulsivas me han llevado a leer toda su prosa del tirón (unas 1.700 páginas de relatos espeluznantes), pese a que ya tenía leida gran parte de ella. Pero sin necesidad de embarcarte en algo así, te aseguro que con algunas de las recopilaciones de Alianza Editorial te lo vas a pasar estupendamente. DAGÓN Y OTROS CUENTOS MACABROS es una excelente manera de conocer a HPL. Y además lo encontrarás en tu librería por 7 u 8 euritos.

NtmeC -

Vengador: ¿"Apocalipsis Z" es el libro que su autor empezó a escribir en su bitácora y acabó por publicarlo, obteniendo unas críticas bastante buenas? Si es ese, desde que leí acerca de su existencia me llamó mucho la atención el proyecto, espero poder pegarle una ojeada.

Lovecraft es una asignatura pendiente más, pero por lo que sé y ahora nos dices no es de esos que escriben cosas que suelo leer en el wc. Espero que al menos no acabe desistiendo de su lectura, algo que me ha pasado con sólo un par de libros y que ciertamente me deja una sensación muy chunga.

El Vengador Zómbico -

¡Qué ganas tengo de enganchar este libro! Precisamente en mi club (de rol) estamos jugando una aventura basada en él. Se lo han leído un par de colegas y han flipado hortalizas. Yo ahora estoy sumergido en la narrativa (¡completa!) de Lovecraft y, aunque me encanta, debo reconocer que es una lectura poco veraniega. ¡Que espesito es el hijoputa! A ver si me termino el primer volumen y hago una pausa con este WWZ y algúna que otra pajez similar.

Aprovecho para recomendar el entretenidísimo APOCALIPSIS Z de Manel Loureiro. Muy divertido, muy sangriento y muy gallegiño. Hablé de él en:

http://venganzatoxica.blogspot.com/2008/04/apocalipsis-z-de-manel-loureiro.html

¡Salud y Cerebros!

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